Archivo de Diciembre 2006

Por fin

Diciembre 30, 2006

Ha sido un trabajo titánico, pero por fin he entregado en imprenta el n.19 de la revista. Por cosas de la subvención, he tenido que sacar dos números entre octubre y diciembre (de normal saco dos números al año, y alguna vez incluso uno al año). Cuando el 18 todavía estaba en cajas sin repartir, sin apenas darme tiempo a nada más, la universidad me reclamaba ya el 19. Así que así me he pasado todos estos días, incluso los que fui a Londres, pegada a la pantalla del ordenador. Ahora por fin he podido cumplir el plazo (parecía imposible) y puedo descansar.

Es curioso, pero me había refugiado tanto en el trabajo, que ahora me da un poco de vértigo tanto tiempo libre. Ahora que sólo queda un evento más del libro, el día 11, y que el siguiente número de la revista saldrá en julio y ya tengo a Sec trabajando en ello, me pregunto si podré dejar de un lado a mi yo-editora y si mi yo-persona empezará a asomarse tímidamente a la luz…

Palabras

Diciembre 27, 2006

Me pregunto si hay palabras grandes y palabras pequeñas. Si las palabras que yo creo grandes son en realidad pequeñas. “¿Una escritora que le tiene miedo a las palabras?”, me decía alguien una vez; “Sí”, respondía yo, “precisamente por sé de su importancia”.

No hace mucho, alguien que también trabaja con palabras, me decía que no son tan importantes. “Las palabras se las lleva el viento”, dice el refrán. Hay días en los que me gustaría creerlo.

pd: No, no me ha pasado nada, ni me han dicho nada, este post es sólo una reflexión suelta, es más, quizás sea sólo el principio de otra cosa

Pastel de chocolate

Diciembre 25, 2006

Mi madre ha hecho pastel de chocolate. Eso ha sido lo mejor de volver a casa. Me ha dado la receta. Este año no tenemos regalos. Yo no he comprado nada, y mi madre dice que desde que nos hicimos mayores y dejó de comprar las cosas como si fueran una sorpresa se siente perdida y no sabe qué regalar. A mí hace poco me regaló una cazuela. Es antiadherente y sirve especialmente para hacer champiñones. Ya estoy a punto de terminar el número de la revista que tengo pendiente. Anoche no podía dormir, así que adelanté muchísimo. Después de la cena Hache se fue pronto a la cama. Jota se quedó un rato más viendo el especial de Raphael al tiempo que de vez en cuando cambiaba para ver la misa del Papa. Lo que más nos impactó, de todas formas, fue ver a Rabanera cantando en euskera un villancico en la ETB1. Cuando se fue a dormir, comenzaba una peli titulada “El cardenal”. Yo me quedé trabajando. Antes de meterme en la cama, casi de madrugada, escuché un par de canciones de Swan. Luego vi un mensaje que me hizo sonreír en el que alguien amenazaba con matarme a abrazos. Sin embargo, me acosté triste. Me he levantado tarde y vuelvo a estar pegada a la pantalla del ordenador. Al menos he desayunado pastel de chocolate.

Lotería

Diciembre 22, 2006

Pues nada, que casi casi nos toca la lotería, pero no. Resulta que el gordo, el 20297, se ha vendido en Vitoria y en Soria. Además, resulta que en Soria en concreto se ha vendido en Almazán (donde tengo familia) y que mis padres compraron en un pueblo cercano un número que es también un 20mil y pico, y que termina en 7, pero no, no es el gordo… En fin, ha estado cerca…

Cristina Cos

Diciembre 20, 2006

Cristina Cos es una de esas personas que he tenido la suerte de conocer gracias a la revista. Nos conocimos en la facultad de Filología, en Barcelona. Me había oído hablar de la revista con otra chica y se acercó de manera espontánea para preguntar. Me gustó mucho ese gesto, una desconocida que se acerca, te habla y con la que conectas de inmediato. Hace ya unos años de eso. Hemos tenido épocas de vernos mucho, y otras de no coincidir nunca, pero sé que siempre está ahí. A veces pienso que si escribo una novela, será a cuatro manos con ella. Estaba organizando hoy unos papeles cuando he encontrado unos poemas que me envió hace un tiempo. No me resisto a mostrarlos aquí:

La historia comienza ahora

I

pensé que
es posible que nunca
sepamos una
verdad a ciencia cierta
que traduzca el sinsentido cotidiano y nos
enfrente
al recuerdo de nosotros mismos
absurdo tomo de vida
paso firme de la muerte

II

es posible que sobrevivamos
a todas y cada una
de las otras cosas
que aún guardamos
envueltas y jamás
nos decimos

que pretendemos ocultar
y escapan
de los espacios entre
las palabras

III

al fin y al cabo, sólo se está
revelando aquí
mientras te observo leer
que no sé si alguna noche
descubriremos la piel
pero es un aunténtico placer
conocerte.

Círculos

Diciembre 19, 2006

A pesar de todo, de que en este 2006 han pasado cosas importantísimas en mi vida (un primer libro, una primera relación, una primera ruptura) tengo la sensación ahora de estar dando vueltas en círculos, y de estar exactamente ahora en el mismo lugar que antes de todo, antes incluso de ese primer blog que fue como una ventanita a un mundo para mí desconocido. Sé que no es así, pero es la sensación de este final de año. No sé, será la depresión pre-navideña (o el que ahora las nostalgias son menos abstractas).

La cuestión

Diciembre 17, 2006

He tardado un montón en regresar de Londres. Hacía frío. He esperado el autobús casi una hora, pero o bien no lo he visto, o no me ha visto él a mí, el caso es que nos hemos desencontrado. Entonces he cogido un tren que hacía escala y he tenido que esperar una media hora allí. Tantos tránsitos y esperas me han traído demasiados recuerdos cansinos (unos por felices y otros por tristes) a la cabeza. He escrito un poco. Parece que vuelvo a escribir poesía. No sé.

He llegado a casa con ganas de llorar, como si tuviera el PSP (puto síndrome premenstrual, que diría una amiga mía), sólo que en este caso sería más bien postmenstrual. Me he puesto a leer/ver/escuchar cosillas por ahí, he descubierto con qué sueñan los caracoles y ahora estoy escuchando a Olga Román, que tiene toda la razón. No es cuestión de estrellarse contra el muro que va levantando el recuerdo…

pd: gracias suigeneris por los dos descubrimientos.

Londres III

Diciembre 17, 2006

- Los desayunos con el sol entrando por los enormes ventanales.
- El chocolate con churros frente al Támesis.
- El paseo en moto de noche atravesando Tower Brigde.
- El pastel de chocolate de una tiendecita cerca de Borough Market.
- El movimiento de caderas de las camareras/bailarinas en el restaurante marroquí.
- Romper platos en un local griego.
- Los reencuentros.
- Las historias pasadas.
- Observar mi mesa, las de alrededor, y ver que soy la única sola.
- Volver a casa.

Londres II

Diciembre 15, 2006

Algo está a punto de cambiar. Yo también lo presiento. Hache me llamó justo antes de irme a Londres y me preguntó por el amuleto. También me quería contar unos sueños premonitorios raros, pero luego pensó que mejor me los contaba a mi regreso. Dice que siente energías en movimiento. También dice que estos movimientos no tienen por qué ser a corto plazo, sino que simplemente ahora están sucediendo cosas en algún lugar que algún día desembocarán en que suceda algo en mi vida.

En Londres estoy instalada en una casa increíble. Ayer nos habían invitado a una fiesta, pero no fuimos, porque la amiga que me acoge llegó a casa cansada y un poco enferma. Estuvimos hablando mucho sentadas en el sofá. Hoy me toca adelantar trabajo de la revista, pero tal vez a la hora de comer salga a dar un paseo hasta la Tate Gallery, que me han dicho que está a 5 minutos de aquí.

Lo peor aquí es que me veo obligada a hablar inglés, y que ahora todos saben que yo una vez viví un año en Inglaterra, con lo que mi tartamudez (porque ahora mismo yo no hablo inglés, sino que lo tartamudeo) resulta incomprensible. Cada vez me acompleja más hablar un idioma que no sea el mío, sobre todo si estoy con gente que habla 5 idiomas como si fueran su lengua materna. Aunque pueda parecer lo contrario, a mí nunca se me han dado bien los idiomas. Puedo leer y entender bien alguno que otro, incluso escribirlo sin faltas, pero a la hora de hablar me bloqueo, me vuelvo pequeñita pequeñita, miro a un lado y a otro como asustada, y acabo encerrada en un caparazón. Envidio y admiro a la gente que puede desenvolverse como si tal cosa en varias lenguas.

Londres

Diciembre 13, 2006

Mañana me voy a Londres.

Aquí había escrito un post sobre cierta fiesta a la que me acaban de invitar allí, y sobre el karma social que me persigue, pero bueno, he pensado que mejor lo cuento en otro post cuando vuelva (si es que hay algo que contar, claro).