Cristina Cos es una de esas personas que he tenido la suerte de conocer gracias a la revista. Nos conocimos en la facultad de Filología, en Barcelona. Me había oído hablar de la revista con otra chica y se acercó de manera espontánea para preguntar. Me gustó mucho ese gesto, una desconocida que se acerca, te habla y con la que conectas de inmediato. Hace ya unos años de eso. Hemos tenido épocas de vernos mucho, y otras de no coincidir nunca, pero sé que siempre está ahí. A veces pienso que si escribo una novela, será a cuatro manos con ella. Estaba organizando hoy unos papeles cuando he encontrado unos poemas que me envió hace un tiempo. No me resisto a mostrarlos aquí:
La historia comienza ahora
I
pensé que
es posible que nunca
sepamos una
verdad a ciencia cierta
que traduzca el sinsentido cotidiano y nos
enfrente
al recuerdo de nosotros mismos
absurdo tomo de vida
paso firme de la muerte
II
es posible que sobrevivamos
a todas y cada una
de las otras cosas
que aún guardamos
envueltas y jamás
nos decimos
que pretendemos ocultar
y escapan
de los espacios entre
las palabras
III
al fin y al cabo, sólo se está
revelando aquí
mientras te observo leer
que no sé si alguna noche
descubriremos la piel
pero es un aunténtico placer
conocerte.
Diciembre 21, 2006 a las 3:04 pm
Guau… es una pasada.
Me ha encantado el poema.
Besos.
Diciembre 21, 2006 a las 5:00 pm
Quiero más, jo.