Mi gorro

Hace tiempo contaba yo que en invierno siempre llevo un gorro que mi madre hace y rehace todos los años porque nunca se queda a gusto. Entonces lo contaba así:

(…) aquí encontramos una tercera peculiaridad de mi madre, su manía por tejer y destejer el mismo gorro año tras año. Un año me hizo un gorro precioso, que a mí me encantó, y me lo llevé. En primavera lo volví a dejar en casa, y en invierno, cuando quise recuperarlo, vi que mi madre le había dado una nueva forma, con la excusa de que no se había quedado contenta con la primera versión. Bueno, pues esto ya me ha pasado los últimos tres años, de manera que cada invierno parece que tengo un gorro diferente, cuando en realidad es el mismo, que mi madre teje y desteje cual Penélope esperando a Ulises.

Bueno, pues hoy, he perdido mi gorro. Para colmo lo he perdido en un tren. Porque si lo hubiera perdido en un autobús, sería más fácil que lo encontrara un alma caritativa y lo diese al conductor. Pero en un tren… lo más sencillo es quedárselo, porque no hay nadie a mano a quien devolverlo y encima es un gorro superbonito. En fin, mi madre dice que lo raro es que no pierda más cosas. A ver si la convenzo de que me haga otro, aunque no sé, porque aunque a mí el gorro me queda muy bien, a ella no le gusta nada que lo lleve. Dice que nadie lleva gorro, que me fije un poco en el resto de la gente. A mí el resto de la gente plin, yo en invierno quiero mi gorro.

2 comentarios para “Mi gorro”

  1. suigeneris Dice:

    Pues está claro.
    Ese gorro ya no era para ti. Por eso ha volado a otras manos.
    Insiste, insiste, insiste a tu madre, porque aunque no quería que llevaras gorro ella lo rehacía para que quedara mejor cada vez… Eso es que en el fondo le encanta que lleves algo que hizo para ti y que te quede bien.

  2. elena Dice:

    yo si que llevo gorro (y tengo varios de hecho, el verde, dos rojos, una boina blanca, el gorro de mujer de las palomas tejido por mi madre)

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