No, no reabro el blog

mayo 19, 2008

Últimamente me dan ganas de escribir. Paseo por la calle, llueve, la carretera parece medio abandonada y hay paraguas por el suelo. Entonces pienso “la calle llena de paraguas que claudican ante la lluvia”. Estoy en correos, a última hora, cojo un número y hago cola dando vueltas y mirando el edificio, al fondo un chico y una chica (podrían ser pareja) cierran y envuelven entre risas varias cajas enormes. Yo una vez estuve en Varsovia en una oficina de correos entre cajas enormes. Pienso “es tiempo de ser felices”.

Por si acaso

septiembre 19, 2007

No reabro este blog, no. De hecho, dudo mucho que nadie se siga pasando por aquí, pero por si acaso, apunto que estoy a punto de terminar el siguiente número de mi revista: me encuentro agotada, pero contenta. Además, como prometí, lento pero seguro, estoy escribiendo, y escribir para mí no es sólo sentarse en el ordenador a teclear, es también vivir, sentir, observar, escuchar, procesar…

Y, mientras tanto, sigo siendo una sola, pero he encontrado otra sola con la que escribir un cuento conjunto…

Temporalmente

enero 16, 2007

La editora decide de momento volverse autora, y por lo tanto cierra este blog, porque hay muchas cosas que escribir fuera de este formato y porque la editora echa de menos otros tiempos, menos confusos y más inocentes.

Primeras veces

enero 12, 2007

Leo en el blog de Acuarelacool una cita de Kate Millet (autora de cuya existencia yo ni siquiera sabía hasta este momento) que dice así:

Jamás había sido besada por una mujer, con fuerza, a fondo, completamente, como por un hombre […] tuve esta revelación igual que se penetra en una sala misteriosa, cuando me arrastró allí donde imaginaba no poder soportar más el dolor y luego más lejos aún, allí donde no había dolor en absoluto.

Y esto me ha traído a la memoria una pequeña “nostalgia literaria”* que escribí no hace tanto:

Había besado unas pocas veces antes, a algunos hombres, a algunas mujeres, pero si lo pienso bien, ella fue la primera a la que besé. A la que besé de verdad. Desde dentro y con todo el cuerpo. Era todo tan intenso que tenerla tan cerca me mareaba, por eso tenía que cerrar los ojos para besarla, para no caerme. Y ella se reía desnuda sobre mí, sobre el sofá, hablando de besos y ojos cerrados.

*Jugando a las muñecas rusas con el diccionario:

nostalgia.
(Del gr. νόστος, regreso, y -algia).
1. f. Pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos.
2. f. Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.

literario, ria.
(Del lat. litterarĭus).
1. adj. Perteneciente o relativo a la literatura.

literatura.
(Del lat. litteratūra).
1. f. Arte que emplea como medio de expresión una lengua.

arte.
(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).
2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Extranjero del mundo

enero 9, 2007

Hoy he leído en el blog de Elia (lectura muy muy recomendada, de principio a fin), la siguiente frase y me ha gustado:

Dicen que si viajas mucho acabas por sentirte ciudadano del mundo. Yo he llegado a la conclusión de si vives en muchos países acabas por sentirte extranjero del mundo.

Mi gorro (II)

enero 8, 2007

Mi madre empleó el día de Reyes en hacerme un gorro nuevo. Cuando lo llevaba a medias le dio por pensar que era pequeño, lo deshizo y lo empezó de nuevo. Cuando ya tenía casi terminado el nuevo gorro, me lo probó, y aunque yo estaba tan contenta, parece que ella no, porque al cabo del rato me dijo que lo había deshecho entero y que quería comprar otra lana.

Hoy yo tenía que salir a hacer varios recados y mi madre se ha venido conmigo por si por el camino veíamos una tienda de lanas y así podía elegir yo el color y textura exactos. En el camino entonces nos ha dado tiempo a recoger un libro en una librería de viejo medio esotérica, a preguntar por un gorro de cascabeles en “la casa de las fiestas”, a devolver un libro (leído por obligación) en una asociación gay, a ojear otro que efectivamente no tiene mala pinta, a conversar sobre series de la BBC (mi madre calladita calladita, aunque creo que está a punto de convencerse de venir a hacer bulto a la conferencia del jueves), a contar los pisos de andamios que rodean la torre de la catedral vieja (16), a conversar sobre tipos de lanas y maneras de hacer un poncho, a ver distintos tipos de ganchillos y a elegir por fin una lana para el gorro (por supuesto, la que al final ha querido mi madre, porque yo sobre lanas, ganchillos y demás, me he quedado calladita calladita).

Vivir un año

enero 7, 2007

Queda menos de un mes para cumplir un año más. Releo a Ángel González y subrayo estos versos:

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho

Día de reyes

enero 7, 2007

No esperaba nada, pero me han traído…

– Un bóligrafo azul de Kukuxumusu.
– Un pilot negro.

Despistes

enero 4, 2007

Cada día leo menos blogs, sin embargo, de vez en cuando leo artículos como éste, y me quito el sombrero.

Resulta que a mí, cuando me fijo en una chica, también se me olvida que es una chica…

Reencuentro

enero 3, 2007

Ah… se me olvidaba… hoy he perdido mi gorro, pero se puede decir que me he reencontrado con una vieja compañera de clase. Lo de “se puede decir” lo digo porque en realidad todavía no nos hemos encontrado, pero hoy he sabido con seguridad que eso sucederá (aunque en el fondo siempre lo había sabido), y me ha hecho mucha ilusión. Fuimos compañeras de mesa en el instituto. Se puede decir que era mi “rival” literaria. Cuando ella no ganaba el típico premio anual de relato o de poesía, lo ganaba yo. Fuera del instituto yo diría que sólo nos vimos un par de veces. Luego las dos estudiamos periodismo, en distintos grupos. Aunque no se puede decir que fuéramos realmente amigas, yo sabía que ella era la única persona a la que le podría pedir el favor más estrambótico del mundo sin que me juzgara o me pidiera explicaciones (de hecho me hizo un favor estrambótico que aquí no cuento).

Hará unos 8 años que no la veo. De vez en cuando me acuerdo de ella. Hace un par de años me dio por buscar su nombre en Google (sí, yo hago estas cosas) y supe así que vivía en Namibia, por lo visto tenía un cargo importante en alguna organización allí. La semana pasada volví a acordarme de ella. Me preguntaba qué sería de su vida. Volví a buscar en Google y no encontré nada nuevo, tampoco un mail o una forma de comunicarme con ella.

Hoy he ido a una reunión de trabajo a un pueblo de la campiña vasca. Una amiga mía que está a punto de irse a Edimburgo con una beca de cooperación, vive en este pueblo. La he llamado pero no me contestaba. He llamado a A., pero tampoco me respondía. Entonces he decidido ir a Bilbao con una compañera de trabajo que salía entonces. Me ha dicho: “corre, que si no, perdemos el bus de ‘y cuarto'”. Corriendo hemos cogido el bus. Nada más entrar, me veo allí sentada a la amiga que se va a Edimburgo… iba a otro pueblo para encontrarse con A.. Ha sido genial. Charlando ya las tres en una cafetería, A. le ha dicho a esta amiga “deberías hablar con la compañera de piso de una amiga mía de Madrid, que es una chica que ha trabajado en la ONU mucho tiempo, y que acaba de volver de Namibia”. Yo he dicho: “¿Namibia? ¿No será Tal Talapellido?”. Y ella: “¡¡¡Sí!!!”. Y yo con sonrisa de oreja a oreja, pensando, “lo sabía, sabía que nos reencontraríamos antes o después”.